COUPAGE
De carácter verde y persistente, Monmulán transmite la frescura de lo nuevo con el sello de lo ancestral. Su coupage familiar aúna la nobleza de la variedad Verdial, cultivada a la manera tradicional, con la intensidad innovadora de la Arbosana, en seto. Así nace un AOVE que conjuga en cada gota la fuerza de nuestras raíces con el espíritu renovador de nuestra tierra.
La recolección se realiza exclusivamente en horario nocturno y al amanecer, para preservar la integridad de los aromas, sabores y propiedades naturales, respetando siempre la normativa.
Nuestro aceite nace en la antiquísima finca de Montemolín, en Marchena, un enclave milenario que, durante siglos, ha sido reconocido por su importancia. La llegada de los fenicios a estos parajes marcó el inicio de una próspera etapa en el bajo Guadalquivir, introduciendo cultivos como el olivo, almendro y vid.
Testigo privilegiado de civilizaciones y guardianas de fértiles tierras bañadas por el río Corbones, las aceitunas de Montemolín dan vida a un aceite único: Monmulán, donde la herencia de la historia y la modernidad conviven en perfecta armonía.
CATA
Frutado medio, aceituna fresca y verde con agradables notas maduras. Aromas frutales donde destaca el plátano y la manzana, envuelto en aromas vegetales que recuerdan al de la hierba recién cortada, la alcachofa y el tomate verde. En boca, el aceite entra dulce y suave, para mostrar después un picante y amargo de valor ligero a medio y muy balanceado entre sí. Culmina con un retrogusto a almendra verde. En su conjunto, un aceite muy complejo, amable y personal a la vez.
COUPAGE – PRIMEROS DÍAS DE COSECHA
Para esta campaña, hemos optado por producir también una edición muy limitada, en botella trasparente, con el aceite cosechado en los primeros días y únicamente disponible al comienzo de la temporada. Con ello buscamos crear una experiencia aún más intensa y permitir que el brillante color verde de la cosecha temprana se aprecie en toda su plenitud.
COUPAGE
De carácter verde y persistente, Monmulán transmite la frescura de lo nuevo con el sello de lo ancestral. Su coupage familiar aúna la nobleza de la variedad Verdial, cultivada a la manera tradicional, con la intensidad innovadora de la Arbosana, en seto. Así nace un AOVE que conjuga en cada gota la fuerza de nuestras raíces con el espíritu renovador de nuestra tierra.
La recolección se realiza exclusivamente en horario nocturno y al amanecer, para preservar la integridad de los aromas, sabores y propiedades naturales, respetando siempre la normativa.
Nuestro aceite nace en la antiquísima finca de Montemolín, en Marchena, un enclave milenario que, durante siglos, ha sido reconocido por su importancia. La llegada de los fenicios a estos parajes marcó el inicio de una próspera etapa en el bajo Guadalquivir, introduciendo cultivos como el olivo, almendro y vid.
Testigo privilegiado de civilizaciones y guardianas de fértiles tierras bañadas por el río Corbones, las aceitunas de Montemolín dan vida a un aceite único: Monmulán, donde la herencia de la historia y la modernidad conviven en perfecta armonía.
CATA
Frutado medio, aceituna fresca y verde con agradables notas maduras. Aromas frutales donde destaca el plátano y la manzana, envuelto en aromas vegetales que recuerdan al de la hierba recién cortada, la alcachofa y el tomate verde. En boca, el aceite entra dulce y suave, para mostrar después un picante y amargo de valor ligero a medio y muy balanceado entre sí. Culmina con un retrogusto a almendra verde. En su conjunto, un aceite muy complejo, amable y personal a la vez.
COUPAGE – PRIMEROS DÍAS DE COSECHA
Para esta campaña, hemos optado por producir también una edición muy limitada, en botella trasparente, con el aceite cosechado en los primeros días y únicamente disponible al comienzo de la temporada. Con ello buscamos crear una experiencia aún más intensa y permitir que el brillante color verde de la cosecha temprana se aprecie en toda su plenitud.
¿Qué cuenta nuestra etiqueta?
No hay ningún elemento elegido al azar, todos ellos son los recuerdos de una niña que vivió el aceite desde pequeña en la finca familiar, denominada Montemolín.
El valor diferencial de nuestra marca reside en la autenticidad, en la emoción que se trasmite en cada botella. No vendemos sólo aceite, sino una historia de respeto, ilusión y perfección.
Recorre nuestra etiqueta y pulsa en los distintos puntos para descubrirla.

Galardonados en Milán en el prestigioso concurso «Le Forme dell’Olio» con el primer premio platino en la categoría de aceite gourmet con packaging y el premio especial a la mejor etiqueta con impacto visual.
Pavo real
En Andalucía era muy común la existencia de pavos reales en los cortijos o fincas de labor, era un elemento decorativo a la vez que ayudaban a ahuyentar a los depredadores y a otros animales no deseados.
Columna y capitel de avispero
La columna simboliza a los innumerables restos arqueológicos encontrados en la finca. Situada a orillas del rio Corbones, ha sido lugar de asentamiento de pueblos como los íberos, fenicios, tartesios, cartagineses… todos ellos anteriores a los romanos.
El capitel de avispero, característico de la época califal de Al Andalus, en alusión a Córdoba. Los propietarios de Montemolín son de Córdoba.
Vasija ibérica
Encontrada en la finca por un trabajador, en el desempeño de sus labores agrícolas.
Fuente
Elemento decorativo del jardín del cortijo.
Niña campestre
A través de sus ojos, captamos la esencia de un lugar mágico, cargado de historia a lo largo de los siglos
Mochuelo y mariposa
Forman parte junto con otros animales de la fauna del olivar, contribuyendo a la biodiversidad del entorno.
Moneda cartaginesa
(En el collarín de la botella, encima del tapón). Encontrada también en la finca de manera casual.
¿Qué cuenta nuestra etiqueta?
No hay ningún elemento elegido al azar, todos ellos son los recuerdos de una niña que vivió el aceite desde pequeña en la finca familiar, denominada Montemolín.
El valor diferencial de nuestra marca reside en la autenticidad, en la emoción que se trasmite en cada botella. No vendemos sólo aceite, sino una historia de respeto, ilusión y perfección.

Galardonados en Milán en el prestigioso concurso «Le Forme dell’Olio» con el primer premio platino en la categoría de aceite gourmet con packaging y el premio especial a la mejor etiqueta con impacto visual.
Niña campestre: A través de sus ojos, captamos la esencia de un lugar mágico, cargado de historia a lo largo de los siglos.
Pavo real: En Andalucía era muy común la existencia de pavos reales en los cortijos o fincas de labor, era un elemento decorativo a la vez que ayudaban a ahuyentar a los depredadores y a otros animales no deseados.
Mochuelo y mariposa: Forman parte junto con otros animales de la fauna del olivar, contribuyendo a la biodiversidad del entorno.
Columna y capitel de avispero:
La columna simboliza a los innumerables restos arqueológicos encontrados en la finca. Situada a orillas del rio Corbones, ha sido lugar de asentamiento de pueblos como los íberos, fenicios, tartesios, cartagineses… todos ellos anteriores a los romanos.
El capitel de avispero, característico de la época califal de Al Andalus, en alusión a Córdoba. Los propietarios de Montemolín son de Córdoba.
Vasija ibérica: Encontrada en la finca por un trabajador, en el desempeño de sus labores agrícolas.
Fuente: Elemento decorativo del jardín del cortijo.
Moneda cartaginesa
(En el collarín de la botella, encima del tapón). Encontrada también en la finca de manera casual.
