Cortijo Montemolín, agosto de 1984
Una cálida tarde de agosto, padre e hija pasean por un olivar, con la única compañía del canto de las chicharras. Los árboles, cargados de fruto, parecen impacientes por dar lo mejor de sí en la próxima cosecha.
– ¿Papá, tú sabes cómo se dice Montemolín en francés?
– Creo que sería Montmoulin, y se pronunciaría Monmulán.
– ¡Suena muy bien! Tiene mucha fuerza, como estos olivos que nos rodean… A partir de ahora lo llamaremos así tú y yo, ¡será nuestro secreto!
40 años después, hemos decidido compartir nuestro secreto. Monmulán es un aceite que proviene de las tierras ancestrales de Marchena; un lugar mágico, donde hace más de 3000 años se establecieron los fenicios en busca de metales preciosos.
Su herencia cultural, junto con sus olivos, perduran hasta nuestros días…
Monmulán, un aceite familiar que honra nuestro pasado y mira al futuro
¡Ojalá disfrutes de Monmulán tanto como nosotros lo hemos hecho elaborándolo para ti!
Cortijo Montemolín, agosto de 1984
Una cálida tarde de agosto, padre e hija pasean por un olivar, con la única compañía del canto de las chicharras. Los árboles, cargados de fruto, parecen impacientes por dar lo mejor de sí en la próxima cosecha.
– ¿Papá, tú sabes cómo se dice Montemolín en francés?
– Creo que sería Montmoulin, y se pronunciaría Monmulán.
– ¡Suena muy bien! Tiene mucha fuerza, como estos olivos que nos rodean… A partir de ahora lo llamaremos así tú y yo, ¡será nuestro secreto!
40 años después, hemos decidido compartir nuestro secreto. Monmulán es un aceite que proviene de las tierras ancestrales de Marchena; un lugar mágico, donde hace más de 3000 años se establecieron los fenicios en busca de metales preciosos.
Su herencia cultural, junto con sus olivos, perduran hasta nuestros días…
Monmulán, un aceite familiar que honra nuestro pasado y mira al futuro
¡Ojalá disfrutes de Monmulán tanto como nosotros lo hemos hecho elaborándolo para ti!
